No eres tú.

Las personas dan lo que tienen. No van a poder dar más de lo que hay en su corazón.


Estos últimos días me han hecho reflexionar mucho por varias experiencias muy juntas que he tenido, absurdas e insignificantes, si no hubieran pasado todas a la vez, y he llegado a la conclusión de la frase anterior.


Antes, pensaba que quizá yo no fuera suficiente, o que se me ocultaban cosas para no hacerme sufrir o se me mentía porque ojos que no ven corazón que no siente… Siempre pensando en que los demás, me querían y ahí estaba yo, siendo vendada para sanar heridas que aún no existían.


Cuándo tus sentimientos son sinceros, y de verdad te alegras por los demás, no es necesario que cuando preguntas qué tal va todo, te mientan u oculten cosas, porque pase lo que sea en su vida, si es positivo, te vas a alegrar por esa persona, ya sea nuevo trabajo, nueva pareja, nueva casa, porque le quieres y deseas lo mejor. Pero de repente con retrospectiva ves que esa mentira no es por ti, que es por ellos mismos. El problema no eres tú.


A la vez pasa cuando tu perdonas, y aceptas a los demás con sus idas y venidas con sus defectos y virtudes, con sus actitudes a veces de mierda y otras veces super agradables, y sin embargo, cuando tú haces las cosas lo mejor que has podido, porque son tuyas, y las gestionas de la manera en la que te ves capacitada, de repente, desaparecen… No perdonan, no aceptan. Y obvio, no, el problema no eres tú.


Las personas dan lo que tienen, y es la pura verdad. No puedes esperar que nadie de jamás algo que no le sale de dentro… Que mienten u ocultan, les falta valor para afrontar la realidad, tienen vergüenza de sus actos, no están seguros de haberlo gestionado bien. No eres tú.


Que no perdonan, ni aceptan, es porque ellos también tienen que hacer un trabajo consigo mismos, ya que no se quieren, ya que les falta confianza e incluso se ven reflejados en lo que ha pasado y sienten pena de ellos mismos por no haber sabido gestionarse. No eres tú.


Y de repente todo da igual porque te das cuenta de que no eres tú. Se te caen las lágrimas por haber tardado tanto en darte cuenta. Por la impotencia que has sentido durante tantos años, por haber apostado por ciertas relaciones y haberles dado tu esencia. Por todos los minutos, horas y noches sin dormir pensando en qué habías hecho mal, en por qué te trataban así y porque tantos. Pensando que el problema era tu forma de ser, y no, no eres tú. Has dejado que se aprovecharan, les has dado todo, porque tú eres mucho, y eso te da rabia, pero no por ellos, si no por tí, les has dado tu luz, y ellos han utilizado ese brillo para beneficiarse y cuando ya casi te tenían apagada se alejan. Te has sentido frustrada, dolida, pero ahora te has empezado a valorar, has empezado a poner límites y estás haciendo limpieza de personas y sí, si son tóxicas mejor que se vayan, si no van a dar lo mejor de ellos sea lo que sea, que cojan la puerta, sino hay confianza, sinceridad, cariño y respeto que corran lo más rápido y lejos que puedan, porque es como si la basura se sacara sola. ¡y qué bien sienta!




Comentarios

Entradas populares